En Innova concebimos la innovación como un cambio cultural, como la transformación de las prácticas sociales de los clientes por la introducción de una nueva oferta en su mercado. Por tanto la innovación tiene sentido en tanto y en cuanto mejora la vida de nuestros clientes, ayudándolos a hacer lo que quieren hacer, a lograr lo que quieren lograr de una manjera mejor, más armónica. Por eso la pregunta por las oportunidades de innovar, se puede transformar en la pregunta por lo anómalo en las prácticas actuales de nuestros clientes, dolores insuperables hoy y que limitan sus posibilidades.
El desafío del emprendedor es encontrar anomalías en las prácticas de los clientes y superarlas poniendo nuevas ofertas a disposición de los clientes. Por eso para nuestro proyecto de Entrenpreneurship en Officenet, con el que queremos crear una nueva oferta en este dominio, la pregunta central es:
¿Qué anomalías podemos ver en las prácticas actuales de nuestros clientes (emprendedores e “incubadores” de emprendimientos)?
Esta pregunta también se podría expresar así:


Este artículo busca proponer un marco conceptual para mirar el fenómeno del impulso del emprendimiento. Antes de hacer mi propuesta quiero hacer algunos comentarios preliminares:
El objetivo de de nuestro trabajo y de este blog, al menos en esta primera etapa, se relaciona con la definición de las iniciativas de Officenet en el mundo del impulso del emprendimiento. Con este fín nos proponemos las siguientes acciones inciales: