[Anomalías] Incubadoras que no incuban
Juan Carlos (Innova)
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a las 08:29:50 pm el día 2 Noviembre, 2008 | link |
Mi experiencia tanto como tecnólogo del INTI, como consultor de SeCyT (hoy ministerio) entrenando emprendedores tecnológicos en incubadoras o como consultor en centros de emprendedores de universidades y otras instituciones, arroja algo en común: generalmente a las incubadoras empresas les resulta muy difícil incubar empresas exitosamente. Esto se repite bastante en otros países latinoamericanos. Esta opinión se vió reforzada despues de la investigación que realizamos en el proyecto de Officenet.Mis tesis son las siguientes:
- En latinoamérica solemos importar acríticamente modelos de trabajo muy aptos para otras realidades sin ver si se adapatan a nuestra situación local. Terminamos generando imitaciones desdibujadas de abordajes pensados para otras realidades. No solemos diseñar las ofertas para centros de emprendedores e incubadoras de base tecnológica escuchando a nuestros clientes de carne y hueso (los emprendedores), observando sus prácticas y estilos, sino leyendo libros y papers que describen exitosas metodologías para otras sociedades, con otras características. No esta mal imitar, esta mal imitar a ciegas.
- La razón por la que muchas de esas metodologías no funcionan tiene que ver con que se construyen contra un trasfondo de una sociedad donde ya existen ciertos capitales, que no se pueden dar por hechos en sociedades como la nuestra. Por ejemplo, el capital relacional. Muchos emprendedores en USA, están inmersos en un contexto en el que cuentan con redes de relaciones mas aceitadas y amplias (o las pueden construir más rápido), que las que muchas veces dispone un emprendedor local.
Una anomalía (entiendo una anomalía como un práctica poco satisfactoria) que veo en mi experiencia personal: no existen las conversaciones que deberían existir para producir emprendimientos de base tecnológica en Argentina.
Que quiero decir con esto, creo que para generar emprendimientos de base tecnológica deben existir comunidades de prácticas en las que convivan tres tipos de participantes:
- quienes están cerca de los negocios y la inversión,
- quienes están cerca de la ciencia y la tecnología y
- quienes están cerca de la educación.
Entre estos actores deben existir puentes de entendimiento, conversaciones en las que cada cual pueda develar sus propias cegueras al escuchar la mirada del otro. En Argentina generar estas conversaciones, a mi juicio ha sido dificil ya que existen juicios muy instalados en muchos de estos actores.Veamos algunos ejemplos estereotipados:
- Científico: “la hombres de negocios son fenicios a los que solo les importa ganar plata a cualquier costo”.
- Inversor: “los científicos son lerdos, no entienden la economía, son ingenuos, infantiles y poco realistas. Viven en su mundo”.
- Educador: “el asunto de la formación para emprendedores es poco serio, es un pragmatismo banal, no tiene seriedad académica ni vuelo teórico”.
Cuando estas visiones se encuentran lo que se produce es incomprensión, ausencia de escucha, escepticismo, cinismo, desconfianza y por ende la imposibilidad de crear juntos, etc.
Hasta hace poco era casi imposible sentar a un inversor con un científico en la Argentina. Aún hoy entidades como el FONTAR dan subsidios para proyectos de transferencia de tecnología, con fines de creación de nuevos negocios, sin pedir al equipo emprendedor, una caracterización del mercado y el cliente, ni el modelo de negocio involucrado. Gracias al esfuerzo de personas como Gabriel Jacobsohn (IECyT) y otros desde la SecyT , que impulsaron el Foro de Capital de Riesgo CREACIT, se podido avanzar significativamente en abrir esta conversación, pero queda mucho camino por recorrer. Iniciativas como esta contribuyen a construir estos puentes entre los distintos actores, a cultivar comunidades con prácticas compartidas y lazos de confianza.
¿Ustedes cómo lo ven?

Leo Piccioli a las 9:10 pm el día Noviembre 2, 2008 dijo: | #
Hola Juan Carlos. Quizás por mi condición de no-emprendedor algunas cosas escapan a mi entendimiento: por qué es necesario que existan “incubadoras”? Durante cientos de años la gente creó, incubó, empresas sin ayuda de nadie. ¿Por qué en el siglo XXI necesitan ayuda?
Juan Carlos (Innova) a las 9:26 pm el día Noviembre 2, 2008 dijo: | #
Hola Leo!!! Qué tal el pricing??
Tu pregunta es interesante y multiples los enfoques que puede darse a la respuesta.
Primero: No es imprescindible contar con incubadoras para crear empresas. Cómo no es imprescindible contar con universidades para que la gente aprenda. Muchos aprenden más a su manera, que en la educación formal. Sin ir mas lejos ahí los tenemos a Bill Gates y a Steve Jobs. Para muchos las incubadoras incluso pueden resultar contraproducentes, en la medida en que “sobreprotegen” al emprendedor y lo subisidian, no dejandolo aprender del mercado y sus inclemencias.
Segundo: Una pregunta interesante es: ¿por qué existen incubadoras en el mundo? y ¿Para qué? Generalmente las incubadoras se asocian a emprendimientos tecnológicos asociados a universidades y centros de investigación en los que se intenta transformar conocimiento científico -tecnológico de punta en negocios rentables. La idea es que es más dificil o inicerto crear un negocio en torno a un desarrollo de punta en biología molecular que requiere inversiones millonarias en equipos e R&D, que crear un negocio que no tiene ese punto de partida intensivo en conocimiento de avanzada.
Tercero: la incubadora puede verse como ese espacio que intenta hacer fertil en encuentro de knowhow de negocios, knowhow científico-tecnológico y formación de emprendedores.
¿Estos comentarios te aportan algo?
Juan Carlos (Innova) a las 9:27 pm el día Noviembre 2, 2008 dijo: | #
Leo, por otro lado la verdad es que la idea de emprender no es tan vieja, y la preocupación por crear emprendimientos como forma de desarrollar la economía lo es menos. Digo por lo del siglo XXI.
Guilermo Morales a las 10:26 pm el día Noviembre 2, 2008 dijo: | #
La verdad que el nombre es lo de menos. Incubadoras, centros de emprendedores etc, lo importante sería contar con un espacio donde podamos aprender y cultivar un estilo. El problema es, ¿cual debería ser ese estilo? El que pretenden los inversores u otro con identidad propia. Tenemos que aprender a escucharnos (inversores, emprendedores y científicos). Conocer la visión que tienen cada parte sobre el tema. Y a partir de esto, articular esfuerzos, cediendo unos, esforzándonos otros para llegar a un entendimiento razonable y que genere valor para la región.
Este espacio físico de “conversación” no existe como tal. Se me ocurre que quizás Officenet podría estimularlo, y realizarlo como parte de las actividades de RSE que están llevando a cabo.
Rodo Nasif Salum a las 9:32 am el día Noviembre 4, 2008 dijo: | #
Me resultan muy importantes las preguntas de Leo, y también me dispararon en algún momento las mismas inquietudes. La incubadora funciona como un ente holístico, que nuclea y conglomera a todos los know-how, todas las pericias necesarias para crear el negocio, pero fundamentalmente, darle cierta fertilidad y hacerlo productivo. Estoy de acuerdo con Juan, no imprescindible que exista una incubadora cuidando al emprendedor, pero creo que agrega un valor importante al nuclear a todas las -posibles- partes.
Saludos
Fernando (Innova) a las 10:07 am el día Noviembre 7, 2008 dijo: | #
La aventura de armar emprendimientos con base científico tecnológica es complicada en cualquier lugar.
En latinoamérica, además, solemos tener el problema de que para que la innovación se haga visible se necesita algo de inversión y para que la inversión aparezca los inversores quieren algo que se pueda tocar (no me refiero aquí específicamente a algo material)
En ese marco la incubadora puede jugar un papel importate permitiendo que ese espacio que parece que no se puede encontrar surja.
En ultima instancia, la evolución del proyecto dependerá fuertemente del equipo emprendedor. Seguro. Pero si agregamos un ecosistema favorable esa posibilidad de exito crece un poco.
Ahora bien, incubar, permitir crecer en un ambito más confortable, no es igual para todos y mientras algunos podrían necesitar algo de infraestructura para montar una pequeña planta piloto, crecer, para otros puede ser innovar en la logística o la estratgia de compras.
Por eso creo que incubar empresas se vuelve a la vez, un proceso que debe partir de la empresa tanto como de la institución que incuba.
me quedo con algo que está en el artículo, tenemos que aprender a sentarnos con los demás actores en nuestro juego y aprender a ver nuestras cegueras.
Juan José Ferrer a las 1:52 pm el día Noviembre 18, 2008 dijo: | #
Hola Juan Carlos. Creo que el Emprendimiento es fundamental para impulsar el desarrollo y competitividad de cualquier país. Pero a la luz de los acontecimientos surgen varias inquietudes:
- ¿Qué tanto se puede dar en modelos económicos con alta estatización? (ruta venezolana hoy, y ruta argentina hasta los 80´s)
- Qué tanto se puede promover como política pública de desarrollo en un entorno globalizado (entorno en el que estarían las grandes oportunidades por el alto valor de mercado que adquiriría una innovación de alcance mundial)
- ¿Qué tanto se puede desarrollar dentro de empresas ya maduras? Como ya discutimos personalmente el innovador 2.0 pareciera no tener aún plena cabida en las empresas tradicionales, y de inmediato buscaría su oportunidad afuera, pero perdería el “safety nest” que le daría una empresa estable.
- ¿Qué tanto ayudará el Entrepreneurship a superar la recesión global?
Cristian Wertmuller a las 8:21 pm el día Noviembre 26, 2008 dijo: | #
Hola Juan. La verdad luego de mucho tiempo, y gracias a la insistencia tuyas y del amigo Guillermo comencé a navegar y opinar los blog. Si bien me considero una persona joven, en esto creo que conoce más mi hijo de 9 años que yo. Pero como dicen: siempre hay una primera vez!!!!
El tema que tratar, la verdad me toca de cerca, ya que desde 2003 que con la idea de armar una incubadora de empresas, comencé a trabajar y a conocer gente maravillosa que me enseño a ver diferentes cosas, y sobre todo a plantearme si realmente las incubadora ¿aportan valor al proceso de creación de empresas?.
Coincido con Juan en que en nuestro País solemos tomar modelos e idolatrar esquemas de trabajos del exterior. En mi opinión considero que el problema por el que atravesamos quienes estamos en este “movimiento”, es que al no existir modelos de trabajos consolidados y probados, hoy en día las incubadoras dependen de quien esta al frente.
En nuestro caso, siempre movilizamos un lema en los empleados de Em-Tec, “una incubadora debe ser mas emprendedor que el emprendedor mismo”. Lo que he visto en este tiempo, que muchas de los “especialistas” en incubadoras, lo mas cercano que hicieron al respecto fue escribir un paper (sin desmerecer la importancia de esa tarea); pero realmente muy pocas veces estuvieron cerca de la problemática que tiene un emprendedor en producir, vender y en definitiva “vivir de lo que le gusta”…