Entrepreneurship

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La amenaza del reduccionismo y la “long tail” del emprendimiento

Juan Carlos (Innova)
  • a las 10:39:48 am el día 17 Septiembre, 2008 | link |
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    En el artículo anterior transcribíamos un post del blog de Santiago Bilinkis en el que se mencionaba un artículo de Financial Times, que reseñaba a su vez un libro, que plantea que todo el valor económico es creado por un puñado de “superemprendedores” y que la gran mayoría de los emprendedores “normales” no producen un impacto significativo en la economía. La verdad es que me quedé muy preocupado con ese artículo. Comparto con Juanjo (quién comentó en el artículo anterior de este blog) que interpretaciones como las del libro citado, resultan estigmatizantes y dañinas para el objetivo de impulsar el emprendimiento y dinamizar la economía. Creo que son interpretaciones reduccionistas, lineales y cortoplacistas. Me explico.

    Santiago, dudaba de la tesis del autor de dicho libro, y citaba el siguiente comentario del periodista de Financial Times, que reproduzco a continuación:

    Los emprendedores que importan económicamente son los selectos pocos que empiezan empresas innovadoras y super exitosas. Estos tienden a ser los proyectos mayores, bien capitalizados planeados por equipos profesionales, no emprendedores individuales. Todos los demás pequeños nuevos negocios creados cada año son irrelevantes en términos de creación de empleo y valor agregado”. … “Las teorías del autor, de ser correctas, tienen serias consecuencias sobre las políticas públicas. Ellas sugieren que las agencias gubernamentales deberían abandonar sus esfuerzos para promover la actividad emprendedora de tanta gente. En su lugar, deberían dedicar más energía al puñado de compañías en etapa temprana que pueden convertirse en el próximo Google o Dyson. Así, los recursos nacionales deben enfocarse en apoyar a las escasas, altamente ambiciosas, altamente productivas empresas que tienen una chance real de hacerla en grande. Injusto, tal vez, pero probablemente con sentido.”

    Comparto con ustedes algunas reflexiones sobre estas ideas:

    1. Las grandes emprendedores y sus emprendimientos, no nacen de un repollo. Más bien, son producto de la comunidades a las que pertencen. Lo planteado en este párrafo implica suponer que la aparición de un equipo emprendedor talentoso es un producto aislado respecto de la sociedad en la que emerge. Esta lógica nos llevaría a crear escuelas de música donde solo se acepte a genios del tipo Mozart, o escuelas de fútbol en las que solo pueda entrar Maradona. La clave según esta mirada sería “descubrir” a los destacados. No creo que nadie pueda decir que en una escuela o club de entrenamiento de emprendedores se pueda producir a Steve Jobs o a Bill Gates, y tampoco que una escuela de música puede producir Mozarts, ni una escuela de ciencia puede grarantizar la producción de Einsteins. ¿Por eso deberíamos concluir que no se puede entrenar a músicos, científicos o emprendedores? En toda disciplina los superdotados son pocos, pero surgen en una comunidad de cultivadores de su disciplina. Los genios también son producto de la tradición histórica a la que pertenecen. Maradona hay uno solo, pero salió de los cebollitas. No es que en la Argentina de golpe nacieron mas genios del tenis despues de Vilas. Más bien hubo un auge de la práctica del tenis, muchos más grupos de aprendices de tenistas se cultivaron y de ellos salieron unos cuantos jugadores de clase mundial. Por esto creo que los centros de entrepreneurship de las escuelas de negocios de universidades privadas han tenido más exito que las incubadoras de base tecnológica en las universidades públicas. Porque detrás de las primeras hay comunidades que provienen de una tradición de cultivo de prácticas y habilidades vinculadas con la creación de negocios, lo que está ausente en las comunidades del ámbito de la ciencia y la tecnología.
    2. Casi nadie tiene la capacidad de anticipar el éxito de los grandes emprendodres y sus emprendimientos y menos aún los encargados de hacer políticas públicas: la idea de que las políticas públicas deben enfocarse en detectar e impulsar solo los emprendimientos de alto potencial, implica un punto débil central: en general cuanto más promisorio y revolusionario es un emprendimiento, más dificilmente es catalogado como tal por su entorno. Cuando Google, Yahoo, Apple, MIcrosoft, y muchos otros se gestaron casi nadie vio su potencial. La banalización de la que son objeto los emprendedores en sus comienzos es probervial. Las ideas citadas tienden hay considerar al equipo emprendedor y sus proyectos como “cosas”. Los proyectos emprendedores serían un material en su gran mayoría sin valor, del cual hay que extraer las pepitas de oro. Mi punto de vista es que los equipos se cultivan, se desarrollan, se ponen a prueba, crecen, cambian de rumbo, aprenden a escuchar, a observar, a ver posibilidades que otros no ven, fracasan y vuelven a empezar. Lo posible no es una cosa, es una interpretación que se cultiva, basta leer la historia de Google.
    3. En la long tail del emprendimiento, la cabeza existe porque también existe la cola. En la figura que acompaña a este artículo ensayo una ejemplificación de la long tail del emprendimiento. La cola, aunque menos espectacular y glamorosa, puede ser mas grande que la cabeza. Quizás en el mundo del emprendimiento, pase como en la venta de libros, donde el 60% de la facturación de un sitio como Amazon corresponde a títulos que serían considerados fracasos comerciales que no merecen lugar en la estantería de una librería física. En relación con los puntos anteriores, podríamos decir tambien, que la existencia de la cabeza de emprendimientos destacados existe porque hay una cola de miles de emprendimientos que funcionan como un semillero y un espacio de fermento de nuevas interpretaciones, estilos y prácticas.

    Mi punto de vista es que no debemos concentrarnos en un pequeño grupo de superemprendedores. Por el contrario, tenemos que crear comunidades de emprendedores que cultiven ciertas prácticas, habilidades, sensibilidades y capitales para producir emprendimiento en distintos ámbitos. No se trata de filtrar proyectos, si bien en alguna instancia haya que hacerlo.

    Se trata de transformar culturas, de redistribuir la capacidad emprendedora!

    Ustedes, ¿Cómo lo ven?

     

Comentarios

  • Juanjo a las 11:03 am el día Septiembre 17, 2008 dijo: | #

    Se trata de “redistribuir” la capacidad emprendedora… he ahí el punto.

    Otra cosa que me viene a la cabeza leyendo el texto es que también el hecho de buscar emprendedores super estrella, genios, con grandes y rentables proyectos, promueve la “desvaloración” del fracaso, como que no se permite fracasar para ser emprendedor. Es más los sitemas (al menos en Chile) no están hechos para que como emprendedor te tires a la piscina y tengas probabilidades de fracasar; menos lo está la cultura que te apunta con el dedo como alguien que ha fracasado y que por tanto es menos competente. Conclusión lógica si uno mira la vida como una ecuación.

    Me parece que en este afán de instalar cultura que valoren el emprendimiento y la innovación, es importante que exista una conciencia de que tropezando se aprende, y aprendiendo (de alguna manera) “se mejora”… “sin cagarla, no tendremos emprendimientos de alto vuelo”

    Cariños
    J

  • Juan Carlos (Innova) a las 11:27 am el día Septiembre 17, 2008 dijo: | #

    Gracias Juanjo!
    En definitiva, si queremos algunos grandes éxitos emprendedores, necesitamos impulsar una cultura emprendedora de base amplia!!!!
    SI queremos grandes existos emprendedores, necesitamos espacios de aprendizaje, riesgo, error y fracaso. De ese fermento nacen los éxitos.
    Abrazo

  • Fabian Argento a las 3:08 pm el día Septiembre 17, 2008 dijo: | #

    Luke Johnson habla del impacto económico. Eso será viable en USA, pero acá es difícil lograr el impacto económico porque la torta es mas chica, obteniéndose en consecuencia menos emprendedores.
    Entonces enun país de recursos más limitados, como hacemos para descubrir a las futuras estrellas? Es como en el futbol: se hacen los semilleros para descubrir a los futuros MARADONAs y MESSIs. Sin esos semilleros, cómo hacés para descubrir a los futuros emprendedores provenientes de todas las capas sociales?
    Como hubieran salido sinó los cracks del futbol nacional, que nos ponen al nivel del mejor futbol del mundo?
    Dedicarse solamente a los superemprendedores es negarnos la posibilidad de estar a la altura del mejor emprendedorismo del mundo. Es negarnos a la innovación. Como bien dijiste, es ser cortoplacista.

  • Juan Carlos (Innova) a las 3:26 pm el día Septiembre 17, 2008 dijo: | #

    Hola Fabian, gracias por tu comentario. Parece que estamos en sintonía.
    Slds.

  • Pablo a las 7:07 pm el día Septiembre 17, 2008 dijo: | #

    Juan Carlos, coincido con vos en el sentido de “crear comunidades de emprendedores que cultiven ciertas prácticas, habilidades, sensibilidades y capitales para producir emprendimiento en distintos ámbitos”.

    Te cuento el caso de un compañero quien estuvo a cargo de subsidios a microemprendedores en una municipalidad de Mendoza.

    El año pasado autorizó algo más de 1 millón de pesos a diferentes microemprendedores. El promedio es de casi 5mil pesos por microemprendimiento.

    Tienen un caso en estudio, donde la persona ha recibido ese capital inicial (5mil) y hoy tiene una facturación de 60mil pesos.

    El problema es que su facturación se ha estancado. La causa principal es la poca habilidad para manejar un negocio de mayor envergadura. Otra causa es que no quiere participación externa (socio o similar). Y también una cuestión de visión: “se siente cómodo con lo que tiene”.

    Creo en que hay q crear una cultura de emprendedorismo. Prácticas, visión, etc. Teniendo en cuenta la ambición o comodidad del microemprendedor.
    Saludos

  • Juan Carlos (Innova) a las 7:44 pm el día Septiembre 17, 2008 dijo: | #

    Gracias Pablo, muy interesante el caso que contás. Te invitamos a participar de este espacio y ser nuestro embajador en Mendoza si tenés ganas!!!

  • Pablo Palma a las 9:59 pm el día Septiembre 17, 2008 dijo: | #

    “Casi nadie tiene la capacidad de anticipar el éxito de los grandes emprendodres y sus emprendimientos y menos aún los encargados de hacer políticas públicas”

    Me parece que esto es el punto central ya que es casi imposible; por no decir tambien muy improbable poder predecir con la certeza suficiente para restringir el acceso a los fondos solo a los proyectos que tengan mayor proyeccion mundial (ya que muchos grandes negocios que en los planes eran lo mas innovador desde la rueda han fracasado estrepitosamente)
    Considero que se debe alentar no a un reduccionismo pero si a una profesionalizacion del emprendedor; para que el pueda encontrar los caminos adecuados.
    Soy un firme creyente que si se les dan las herramientas y un poco de orientacion las personas comunes pueden producir resultados extraordinarios; pero para que esto pase necesariamente se necesita un entorno en el cual esto se fomente y se entrene.

    Por ultimo considero que el papel del estado deberia ser el de proporcionar reglas del juego claras; que nos permietieran pensar en un largo plazo (cosa que lamentablemente en la historia argentina no ha pasado y a pesar de esto la pasion de los emprendedores ha sacado adelante muchos proyectos)

    Es mi pequeña apreciacion sobre este tema y me siento feliz de poder participar en tan ricas conversaciones

  • Santiago B. a las 4:30 pm el día Octubre 3, 2008 dijo: | #

    Juan Carlos, gracias por contribuir a la discusión de este tema, que yo creo es muy importante.

    El punto clave para mí es qué se persigue al apoyar el Entrepreneurship. La posición que adopté en mi post es la que es porque mi compromiso pasa por “usar” el entrepreneurship y los emprendedores para lograr crecimiento económico y desarrollo social para el país. Si la meta es esa, para mí sin duda los emprendedores pequeños hacen en conjunto una gran contribución.

  • Juan Carlos (Innova) a las 1:32 pm el día Octubre 31, 2008 dijo: | #

    Gracias Santiago, si esto es así creo que debemos impulsar el cultivo de comunidades de emprendedores y redistribuir la capacidad de emprender, para que no sea solo una práctica de quienes la reciben por la cultura de sus familias de origen o del medio social en el que se formaron. No es solo cuestión de ideas de negocio o de fondos, también es un tema de prácticas, estilos y emocionalidades compartidas!
    Abrazo y de nuevo gracias!

  • Federico Marque a las 8:01 pm el día Noviembre 11, 2008 dijo: | #

    Juan,
    Genial la nota! Gracias por tantas notas tan interesantes.
    Coincido totalmente con los 3 puntos que planteas (no nacen de un repollo; no puede anticiparse el éxito; es importante la cola de la “long tail”).
    Quiero resaltar algo de tu ejemplificación de la long tail (que considero muy acertada): la cola no sólo puede generar tanto o mayor desarrollo económico que la cabeza, sino que también lo hace de mejor manera, al lograr una mayor diversidad y mejor distribución, logrando un mayor desarrollo social (como dice Santiago B.).
    Tomando el ejemplo de libros, equivale a favorecer la diversidad de títulos y autores, beneficiando económicamente mayor cantidad de autores y beneficiando el desarrollo intelectual conjunto de la sociedad.
    Un abrazo

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